
Se trata del suministro de un invernadero de 5.000m2 dedicados al enraizamiento de olivos, que dispone de todos los equipamientos necesarios para poder ayudar a la planta en su crecimiento inicial para su posterior trasplante.
El invernadero se enmarca dentro de un programa de ayuda al desarrollo de las regiones más desfavorecidas del país africano, en el que el reino marroquí ayuda a los habitantes de los entornos rurales con las plantas y modernos sistemas de riego para conseguir una vida en el campo de forma sostenible en un futuro en el que las grandes ciudades marroquíes están cada vez más saturadas, y en el que el campo se está despoblando.
Marruecos produce anualmente 2 mill. de toneladas de olivas (datos-2018) con una crecida del 28% respecto al año anterior, con una superficie total de más de 1 millón de hectáreas.